El
canal privado logró aumentar la rentabilidad en esta edición y los
auspiciadores pagaron $ 300 millones.
Por Cristina
Alzate
La
posibilidad de lograr ganancias con el Festival de Viña era un tema eterno de
los canales organizadores y una tarea que la mayoría de las ediciones quedó
pendiente. En su año debut, Chilevisión logró un margen de utilidades y el
objetivo para 2012 fue repetirlo. Y aumentarlo. Porque como reconocen en la
estación, la primera versión generó dudas sobre el show que podrían poner en
escena, pero este año quedaron libres para sacar dividendos de la buena
evaluación de 2011.
Así, en el evento de este año
tienen proyectado ganancias de unos US$ 3 millones,
según confirma una fuente ejecutiva. Esto
porque aunque subió la inversión en el show, de US$ 10 millones a US$ 11
millones, lo recaudado también se elevó y pasó de US$ 12 millones a US$ 14
millones, lo que los dejaría con un millón de dólares más que en su primera
edición como ganancias.
"Lo
que ocurrió el año pasado es que puede que hayan existido dudas de que
pudiéramos producir un show como el que hicimos, y ahora esas dudas se
disiparon, lo que ha facilitado nuestra performance comercial", explica
Jaime de Aguirre, director ejecutivo de la estación quien, sin dar cifras
exactas, sí reconoce que tienen proyectado "mejorar lo hecho el año
pasado". El ejecutivo agrega que la
calidad del evento del año pasado "nos ha servido para dar confianza tanto
a la gente cono a los avisadores".
Las
cuentas alegres tienen explicaciones concretas. Por ejemplo, los 10 auspiciadores del Festival -la misma
cantidad del año pasado- desembolsaron $ 300 millones por cada paquete
denominado "Auspicio troncal", $ 40 millones más que lo que cobraron
el año pasado y una cifra que los pone al mismo nivel de la tarifa más alta que
cobraba Canal 13 por similar exposición en el último año en que organizó el
evento. La llamada pauta libre, es decir los comerciales que cualquier marca
puede adquirir, en tanto, pasaron de los $ 5,5 millones a los $ 7 millones.
"Lo
que hemos tratado de hacer es darle valor al espectáculo, tanto en vivo como en
la televisión", explica De Aguirre sobre la filosofía que aplican.
"Siempre está la presión de los costos y siempre está el balance que
estamos tratando de mantener. Tener utilidades es algo que está en el ADN de
este canal, está en su base y que se traduce en tener mucha disciplina con las
platas".
Uno de los apartados con mayor
alza es el por la venta de entradas. Actualmente se han vendido un 95% de los
tickets disponibles y, si el año pasado por ese
concepto lograron $ 1.700 millones, ahora proyectan incorporar a las arcas del
canal unos $ 2.500 millones. Eso sí, hay
sólo dos jornadas completamente agotadas hasta el momento: la primera,
encabezada por Luis Miguel y la segunda, el jueves 23, con Camila y Marc
Anthony en la parrilla.
Un
ítem donde este año incorporaron una nueva modalidad para sacar dividendos
surgió gracias al nuevo escenario. Como
en esta ocasión el concepto es en 360°, en la producción decidieron modernizar
los avisos en la galería, que ahora serán proyectados en las pantallas led. La
vieja figura de una antorcha que estaba al costado de la galería también fue
retirada y reemplazada por nuevos tipos de avisos. Ahí se vendieron los
cinco cupos disponibles, 3 de $ 90 millones y dos de $ 84 millones.
Más
programas
No
sólo el show mismo le dio la oportunidad de aumentar sus ganancias a
Chilevisión. Los programas satélite con los que contará durante los días que
dure el evento también aumentaron sus precios y su venta. En 2010, Fiebre de
Viña contó con 10 auspiciadores a $ 22,5 millones cada uno, mientras que esta
vez, con Primer Plano Viña, el número subió a 12 marcas, cada una desembolsando
$ 30 millones por el paquete.
El
bloque matutino, en tanto, tiene un valor de $ 22 millones por auspicio y la
gala festivalera, que es obligatorio realizar porque está en las bases esta vez
también vendió auspicios, que se ofrecieron a $ 19 millones cada uno para un
programa que comenzará a las 22 horas del domingo y que tendrá una alfombra
roja extendida por varias cuadras, comentarios de moda y una galería para que
los fans se ubiquen.
